El largo camino de los monos aulladores para volver a su hábitat

Luego de que las autoridades los recuperan de los traficantes de animales comienza un estricto entrenamiento para llevarlos nuevamente a su entorno natural.

Por Andrés Castaño Cardona

Los monos aulladores son fáciles de domesticar y por ello son muy apetecidos como mascotas. Sin embargo, su tenencia es ilegal y cuando son recuperados por las autoridades son llevados al Parque Zoológico Santa Fe de Medellín, donde comienzan un proceso de readaptación a su hábitat original que puede durar hasta tres meses, según dice Julio César Restrepo, biólogo del Zoológico.

Antes de liberar al mono, se hace un estudio del lugar: poblaciones presentes, flora, alimentos. Luego, el animal es llevado a una reserva artificial, una especie de copia de su territorio natural, para que se acostumbre a cazar y a defenderse de los depredadores. Es decir, para que aprenda a sobrevivir.

Durante este proceso se debe evitar al máximo el contacto del mono con el hombre. Si esto ocurre fracasaría el trabajo. Por ello, para este reportaje gráfico no fue posible tomar fotos de los monos aulladores que se encuentran en procesos de re-inclusión. Se tomaron fotografías de aquellos que han llegado en los últimos días y que se encuentran en un hábitat que puede ser visitado por el público.

En noviembre del 2014 se liberó el último grupo de monos aulladores  por  parte del zoológico Santa Fe.


Después de las imágenes de los monos aulladores encontrará otras galerías publicadas en Flickr Bitácora. La descripción de la imagen la activa en el menú «Opciones».
Nota: este reportaje gráfico participó en la actividad Periodistas en la carrera

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