Narnajal inicial

Las complejidades del proyecto urbano Nuevo Naranjal

Hace 14 años, la Alcaldía de Medellín propuso la parte inicial de una idea que hoy se llama Nuevo Naranjal. Durante todo este tiempo, el proyecto ha estado en medio de la polémica. Héctor Cruz, arquitecto que trabaja en iniciativas urbanísticas de este tipo, presenta su punto de vista sobre este plan de reforma urbana.

Por María Camila Maya, Jéssica Pérez y Manuela Saldarriaga
bitacora@eafit.edu.co

¿Cuál es el principal objetivo de este proyecto?

“Es aprovechar el territorio que está rodeado por la quebrada La Hueso, la carrera 65, la calle San Juan y el río Medellín, y crecer en altura con viviendas, pero también en el primer piso mantener un componente comercial”.

¿De dónde surgió la idea de hacer Nuevo Naranjal?

“Surge hace mucho tiempo. Es aprovechar esas franjas que están muy cerca del río y que tienen edificaciones o construcciones muy bajitas, construcciones de un solo piso, que allí son normalmente talleres o parqueaderos, y que son zonas de la ciudad que tienen muy buena conectividad vial y muy buen sistema de transporte.

Lo que realmente se pretende es aprovechar ese suelo de la ciudad. De ahí surge toda la idea de renovar Naranjal y Arrabal para proponer un proyecto de vivienda”.

¿Cuáles son los mayores beneficios para Medellín?

“Esta es una ciudad relativamente pequeña pero que está creciendo hacia las montañas. Por obvias razones, crecer de esta manera es muy costoso porque genera mucho riesgo de deslizamiento, es más caro llevar los servicios  públicos, se dificulta la movilidad al no poderles brindar transportes públicos debido a sus altos precios, etc.

Lo que buscan estos proyectos es que la gente no se vaya a vivir a las afueras sino que viva en el Centro para facilitar su transporte y poder movilizarse en sistemas de transporte o incluso puede ser caminando, por ejemplo.

Uno desde Naranjal podría pasar el puente sobre el río y llegar al Centro e ir a la Alpujarra o a el Hueco y hacer las diligencias necesarias que se nos presentan a diario a todos los ciudadanos. A lo que me refiero es que no tendrías que tomar un carro o una moto, se podría hacer caminando.

Este es uno de los beneficios que tienen este tipo de proyecto y es que la población viva más cerca a los servicios que brinda la ciudad”.

¿Qué complicaciones se han afrontado durante lo que va del proyecto?

“Este es un proyecto complejo porque esos predios estaban ocupados y estos le corresponden a unos dueños, los cuales han tenido bien sea un parqueadero, un taller de mecánica o el almacén de venta de repuestos por mucho tiempo. Son actividades económicas de gente que trabaja todos los días para su propio sustento.

Reitero que es un proyecto muy complejo porque llegan y le dicen a los mecánicos: bueno, el trabajo que ustedes hacen es muy importante y necesario pero resulta que ese trabajo ya no lo pueden hacer aquí donde lo han hecho toda la vida y donde han conseguido sus clientes, sino que vamos a buscar otro sitio.

Enfrentarse a eso es tener que resolver un montón de problemáticas y dificultades como, por ejemplo, buscar para dónde llevar los talleres de mecánica. Indispensablemente los carros hay que arreglarlos, hay que hacerles mantenimiento, entonces es una actividad absolutamente necesaria”.

Naranjal 5

¿Cómo hacen ustedes para llegar a los dueños de estos predios?

“Este es precisamente otro problema, la titularidad o quién es el dueño del predio. Pasa muchas veces que con los años yo te arriendo a vos y vos le arrendás a Pedro y Pedro le arrienda a María, y María a Carlos. ¿Quién es el dueño? ¿Quién es el arrendatario? ¿María? ¿Carlos?

De ahí para atrás empieza todo un proceso de investigación para poder saber quién es el verdadero arrendatario. Después de dar con esta persona, se pregunta por el dueño y resulta que no lo conocen, ellos le transfieren la plata a una agencia pero no tienen ni idea de cómo se llaman los propietarios”.

¿En ese espacio siempre se pensó hacer un lugar residencial o plantearon varias ideas?

“Básicamente, siempre ha sido ese el objetivo de ese lote: desarrollar lugares para vivir, aprovechar ese terreno para generar vivienda en altura, edificios altos y tener mucha gente habitando este lugar”.

¿Qué figuras públicas han sido las más involucradas en el proyecto?

“Este es un proyecto de la Alcaldía de Medellín, bajo la dirección y locutoría de la Secretaría de Planeación, y esta entidad es quién da los criterios y directrices y dice cómo se debe hacer. Al final le dicen a alguien, bueno, usted lo tiene que hacer, en este caso fue la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU)”.

¿Está usted de acuerdo con este proyecto?

“Sí, estoy de acuerdo con el tipo de proyectos para densificar el suelo, el territorio, para crecer. Pero todas la problemáticas que he planteado creo que no se han tratado adecuadamente. Creería que hay un tema de protección de moradores que no se ha tenido muy en cuenta.

Mucha gente se quiere aprovechar de la situación, hay personas que aparecen y dicen “yo soy el dueño, yo aquí tenía esto, yo aquí hacía esto”. Tratan de sacar provecho de algo que realmente no les corresponde y para el Estado es muy difícil porque se enfrenta a gente que lo quiere engañar, que quiere sacar provecho”.

¿Cómo cree usted que la Alcaldía debería tratar los problemas?

“Creo que hay que tomarlo con un poco de más de calma, darse un poco de tiempo. Aunque el proyecto lleva mucho tiempo, creo que puede haber apuros por mostrarlo rápido. Reconozco y acepto que puede ser importante para la ciudad el desarrollo estos territorios, pero se pueden hacer con un poco de más de calma y rigurosidad”.

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